Poemas de la Vida
Unos textos hermosos escritos por la gran poeta Ana Cecilia
Blum; poemas para sentir el eco de la vida en el pecho y en la
frente.
LA JORNADA
Que no arribe al destino
sin sabias palabras,
sin luces astrales,
sin rutas de logos.
Que las memorias
no sean deslaves,
fieras gigantescas,
animales salvajes,
filos de acantilado.
Que llegue yo liviana
suave, en vuelo,
en brisa,
en barca de luna,
en gota de cielo.
Que traiga mi alforja las albas.
Que arriben mis canas iluminadas.
DEL RETORNO
Hay calles que te llaman, vidas que te llaman,
metáforas que quieren coagular tu nombre,
y una casa, en ruinas, pero tu casa.
Ya es hora de ordenar los versos,
desempolvar la biblioteca,
devolverte a la quietud de la palabra.
No temas, que el retorno
jamás te quitará los elefantes,
la ballena, el oso pardo,
la montaña, el tornado, los saguaros.
Ellos, serán siempre en la memoria.
ESOS RECUERDOS
Arribo al destino, casi líquida, casi nada.
Allí me esperan: robustos, poderosos.
Toman las últimas gotas que de mi han quedado,
se regodean en los alcances de su fuerza.
Toda una se riega, se derrite, pero los recuerdos no;
sólidas criaturas que conservan vivos,
esos eternos cadáveres de la memoria.
LO EFÍMERO
¿Por qué tanto apuro? ... ¿Para qué
tanta prisa? ...
No te das cuenta que mientras más corres,
más te acercas a la muerte.
La vida no se agota con los años,
no termina en la vejez,
no se esfuma con el soplo de la Parca.
La vida se escurre y se hace vieja cuando uno se olvida de
vivirla;
cuando se anda con tanto apuro, con tanta prisa, con tantos ruidos
en el pensamiento,
que de descuido en descuido se pierde uno mismo,
y con esta perdida se marchan los instantes,
esos instantes en los pudimos ser inmensamente felices.
EN ESTO CREO
El frio, la oscuridad y el miedo
siempre pasan.
La poesía no es suspiro,
es el artificio léxico de ordenar los signos.
La espiritualidad vence cualquier doctrina.
La verdad no acepta renglones torcidos. |