El Cerebro y la Capacidad Intelectual
Hay dos formas básicas para aumentar la capacidad intelectual,
para cambiar la estructura física de nuestro cerebro y
mejorar notablemente sus funciones. La primera es construir y
consolidar físicamente el cerebro con ejercicios mentales.
La segunda es consolidarlo haciendo ciertos ejercicios físicos.
Ejercicios mentales para aumentar la capacidad intelectual:
Los ejercicios mentales no solo crean cambios temporales en
el pensamiento. El ejercicio mental ha demostrado en muchos estudios
que realmente genera nuevo crecimiento neuronal. Incluso se ha
demostrado que puede parar el declive de la función mental
que viene a menudo con la edad.
¿Qué ejercicios mentales podemos hacer? Idealmente
unos que podamos disfrutar, porque así nos veremos más
involucrados y estaremos más a gusto haciéndolos
constantemente.
El ver televisión, por ejemplo, no es un ejercicio
mental, porque es demasiado pasivo. Hacer crucigramas es ciertamente
un buen ejercicio mental, así también como lo son
los juegos de palabras, discutir sobre filosofía, o hacer
ejercicios matemáticos mientras se conduce. Otras posibilidades
incluyen el aprendizaje y uso de técnicas de memoria,
habitualmente rediseñando cosas en la imaginación,
o inventando letras mientras cantamos una canción.
Ejercicios físicos para aumentar la capacidad
intelectual:
Se ha demostrado que el ejercicio físico mejora la
función del cerebro indirectamente. Esto es fácil
de entender. Un mejor sistema cardiovascular significa un mejor
flujo de sangre, y esa sangre lleva ese oxígeno tan necesario
para el cerebro. Por supuesto, este gran suministro de oxígeno
al cerebro persistirá solamente mientras permanecemos
en forma.
¿Hay ejercicios físicos o actividades que realizarán
cambios más permanentes en el cerebro? Sí. Actividades
que implican medir el tiempo y coordinación causan crecimiento
de la dendrita del cerebro, dando por resultado más conexiones
posibles. Tener más medios de conexiones significa que
aprender y pensar puede ser más flexible y eficiente.
El ejercicio físico, entonces, puede aumentar la capacidad
intelectual -si es del tipo correcto-.
Actividades atléticas que pueden ayudar incluyen tenis,
baloncesto, fútbol y lanzamiento de disco. Actividades
menos atléticas que requieren mucha coordinación
y sincronización también lograrán el mismo
objetivo, por ejemplo tocar instrumentos musicales, especialmente
los que requieran la sincronización exacta, como el piano.
También se puede intentar las actividades que impliquen
coordinación visual-táctil, como la pintura o el
dibujo.
La meditación, que es en parte física y en parte
mental, logra cambiar la estructura del cerebro. Investigaciones
recientes demuestran que aumenta el grosor de la corteza en esas
áreas que están implicadas en el proceso sensorial
y de la atención -la corteza prefrontal y la ínsula
anterior derecha-. Otros estudios demuestran que los músicos
calificados y los lingüistas expertos también tienen
más espesor en las áreas relevantes de la corteza
cerebral.
En conclusión, las áreas del cerebro que ejercitemos
crecen más, desde nuevas neuronas, vasos sanguíneos
más grandes, estructuras portantes como glias y astrocytes,
y crecimiento de las ramificaciones y conexiones.
Está claro entonces, que podemos aumentar nuestras
capacidades intelectuales, desarrollando físicamente el
cerebro y manteniendo nuestro cuerpo en forma.
..................................................
*Dendrita: son terminales de las neuronas
y están implicadas en la recepción de los estímulos,
pues sirven como receptores de impulsos nerviosos.
*Glias: comúnmente llamadas neuroglia
o simplemente glia (del griego "goma"), son las células
no-neuronales que proporcionan la ayuda y la nutrición,
mantienen homeostasis, forman myelin, y participan en la transmisión
de la señal en el sistema nervioso.
*Los Astrocytes (también conocidos
colectivamente como astroglia) son células glial asteroides
características del cerebro y la médula espinal.
Realizan muchas funciones, incluyendo la ayuda bioquímica
de las células endoteliales que forman la barrera cerebral
sangüinea, la disposición de nutrientes al tejido
nervioso, y un papel principal en la reparación del cerebro.
|